Insisto que as reacções da "nossa"pobre esquerda às posições políticas (quanto à resolução da crise do euro) da Alemanha ou da Inglaterra reflectem indisfarçáveis tiques de xenofobia, nalguns casos de puro racismo, atentatório de uma Nação supostamente civilizada. Vale-nos o facto das vozes de burro não chegarem ao céu.
ResponderEliminarNo es posible, a nivel global, que haya unos países con excedentes sin que haya obligadamente otros con déficit, ambas cosas son las dos caras de la misma moneda. Pero de esto se sigue que la exigencia, tan habitual por parte de los mandatarios de los países estructuralmente en superávit, de ajustes y contención por parte de los países en déficit (y estoy pensando en la señora Merkel, por ejemplo) para volver al equilibrio, exigencia económica que se suele revestir además de un tono o carácter moral, como si los países con superávit hubieran hecho bien las cosas, o sea, fueran buenos o se hubieran comportado correctamente, por lo que, por tanto, y simétricamente lo hubieran hecho mal los países con déficit. Esta forma de “razonar” que ahora nos resulta tan común dado que no para de caérseles de la boca a tantos políticos y economistas de los países con excedentes no sólo es absurda económicamente hablando sino que, incluso, podría calificarse como auténticamente “inmoral” pues esconde, acusando a los otros de su supuesto mal comportamiento, la propia responsabilidad en la gestación y mantenimiento de estos desequilibrios internacionales. Pero, como acaba de decirse, la exigencia de corrección económica unilateral (o sea, que sólo se ajusten los países “malos”, los deudores) también es económicamente absurda y lo es porque si sólo se exige a los países deudores unas políticas activas en pro del ajuste externo, para lograrlo junto con la obvia vía de aumentar sus exportaciones (bajando por ejemplo los salarios y precios o devaluando sus monedas) recurrirán sin duda también a disminuir sus importaciones (es el camino más directo, por cierto), contrayendo así los intercambios internacionales y la actividad económica a nivel global, obligando así a que los países con excedentes se ajusten pasivamente.
Ora coitado do D. Melo Duarte, não tem qualquer conhecimento de história, não é que no Pacto de Munique foi a Inglaterra que cedeu à Alemanha... o ex-deputado que se dedique a escrever uns sonetos sobre ligas de senhoras que é a única coisa para que serve... e mesmo para isso, só se lhe derem um par de espingardas!
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